¡De Ecuador a Alicante con amor! A veces Héctor David, otra veces Héctor, a veces Hec, otras veces Hectortilla, incluso a veces Dr. Tilla y a veces sólo Tortilla. Un proyecto de economista frustrado con alma de maestro de Infantil. Se podría decir que me defino de una forma sutil y sencilla: fiestero y sandunguero hasta la médula.